No llega la anfitriona en su mejor momento a la cita mundialista. Los expertos hablan de la escuadra germana más floja en mucho tiempo. Aunque logró alcanzar la final en la edición de 2002, el juego no respondió a las expectativas y ya entonces se dijo que mucho tendría que mejorar Alemania con vistas a “su” Mundial. El pobre papel de la selección centroeuropea en la última Eurocopa no fue sino una confirmación de lo anterior.
Sin embargo, Alemania encuentra, en principio, el camino expedito hacia octavos de final, ya que en su grupo se topa con una joven selección polaca y dos conjuntos americanos con muchas dudas: Costa Rica y Ecuador.
Alemania se apoya una vez más en el talento de Michael Ballack, su futbolista “franquicia” que, en ocasiones, se ve excesivamente solo en ese centro del campo. Clave será, sin duda, el desparpajo y clase de su hasta ahora compañero en el Bayern de Munich Bastian Schweinsteiger. Y también la aportación de Torsten Frings, medio centro del Werder Bremen, que ha concluido una excelente temporada.
La faceta goleadora, en la que Alemania tampoco ha destacado en los últimos años, descansará principalmente en Miroslav Klose, el heredero de Oliver Bierhoff, cuyo relevo se produjo, precisamente, hace cuatro años, en el Mundial de Corea y Japón. A Klose acompañarán el incombustible Oliver Neuville, que con 33 años ha completado un año magnífico en el Borussia Mönchengldbach, Asamoah y la sorpresa de la lista del seleccionador Klinsman: David Odonkor, punta del Borussia Dortmund que, con tan sólo un partido internacional, ha dejado fuera de la cita mundialista a Kevin Kuranyi, que no ha tenido su año en el Schalke 04. Atención también a Lukas Podolski, cuyos goles no han podido evitar el descenso del Colonia a Segunda División pero que suena como fichaje estrella del Bayern para la próxima temporada.
En la portería, Jens Lehmann parece imponerse a un Oliver Kahn en la cuesta abajo de su fulgurante carrera. Sus escuderos serán defensas con experiencia como Nowotny, Metzelder y el incisivo lateral Philip Lahm.
De sus amistosos ha llamado la atención el apurado empata a 2 frente a Japón y la mala imagen que ha dejado en general, aunque el triunfo 3-0 frente a Colombia ha tranquilizado algo el ambiente.
Antes hablábamos de Podolski, que vivirá un encuentro especial cuando se enfrente a Polonia, ya que sus orígenes están en este país. Ese encuentro también seré especial para un futbolista polaco, Ebi Smolarek, ya que se disputará en Dortmund y Ebi defiende los colores del Borussia. Este delantero es uno de los futbolistas más destacados del cuadro polaco. Su padre, que defendió los colores de un entonces poderoso Gornik Zabrze, jugó el Mundial de España, del que se llevó el grato recuerdo del tercer puesto y ser protagonista del relevo generacional en Polonia, la despedida de Lato y la llegada de Zbignew Boniek, llamado a sucederle. Si ahora en Polonia se habla de un continuador del legado de Lato (máximo goleador en Alemania 74), se menciona a Maciej Zurawski. Junto a Frankowski formó un duo atacante letal en el Wisla de Cracovia, dominador de la Liga de su país en los últimos años. Ambos llegaron a enfrentarse al Real Madrid en una previa de la Champions, hace dos temporadas. Sus caminos se dividieron y mientras Frankowski llegó a España y no tuvo suerte en el Elche, Zurwaski se convirtió en una auténtica revelación para el Celtic de Glasgow, con el que ha ganado la Liga escocesa por amplio margen y ha marcado 16 goles.
Junto a estos futbolistas también destaca Krzynowek, rápido y potente extremo del Bayer Leverkusen, y Lewandowski, que juega en el campeón de Liga ucraniano, el Shaktar Donetsk. Polonia tiene un bloque compacto, mezcla de juventud y experiencia. Se esperaba más de ellos en 2002, cuando no pudieron pasar de la primera ronda. Ahora podrían ser la alternativa a Alemania en este grupo. No obstante, los resultados de sus partidos amistosos no han sido alentadores, a excepción de la victoria por 1-0 frente a Croacia.
Costa Rica, que protagonizará el partido inaugural frente a Alemania, ha perdido algo de la chispa que maravilló a todos en su estreno en una Copa Mundial FIFA, allá por 1990 en Italia. Cuenta con veteranos futbolistas, con amplia experiencia en el fútbol europeo. La referencia será Paulo Wanchope, que tras jugar muchos años en Inglaterra, se ha puesto en forma para el Mundial en la Liga de su país. Lo mismo le ha sucedido a Walter Centeno, después de su experiencia en el AEK de Atenas. Ronald Gómez, que vino de jovencito a España a probar suerte en el Sporting de Gijón completa el grupo de futbolistas más conocidos de este combinado. No hay que perder la pista al lateral derecho Drummond y al centrocampista Azofeifa, que han destacado en los últimos torneos internacionales que ha disputado Costa Rica. Alvaro Saborío es otra de sus referencias en ataque, aunque ninguno de ellos es un jugador que marque diferencias.
Por último, Ecuador también se presenta en Alemania con su vieja guardia, encabezada por Iván Kaviedes, conocido en España por su presencia en el Celta de Vigo y en el Real Valladolid. Agustín Delgado y los hermanos Edwin y Carlos Tenorio tratarán de llevar el peligro hasta la meta rival. Destaca la presencia en la lista de Luis Valencia, que milita en el Recreativo de Huelva, nuevo equipo de Primera División. Sus resultados en los amistosos previos también han sido decepcionantes, incluida una derrota en Getafe frente a Macedonia que dejó desencantados a los muchos paisanos que viven en Madrid y fueron a animar a su selección.
En principio, el pronóstico del grupo se decanta hacia los equipos europeos, aunque su momento de forma está lejos de ser el idóneo. La sorpresa podría llegar de parte de Costa Rica, equipo al que tanto polacos como alemanes conocen menos. Es, en definitiva, uno de los grupos más flojos del Mundial.