sábado, abril 08, 2006

Síntomas de debilidad

Durante los últimos días, en medio de la vorágine de noticias, declaraciones y comparecencias ante la prensa que rodean a las jornadas de Liga de Campeones, dos futbolistas del Real Madrid, Guti y Mejía, mostraron su preferencia por que el F.C.Barcelona perdiera en su eliminatoria contra el Benfica. El centrocampista afirmó que le gustaría que el Barça "perdiera siempre" mientras que el defensa optó al principio por la prudencia para después concluir: "prefiero que pierda".
Admito que no comparto ni en ocasiones entiendo los sentimientos en contra de un determinado equipo. En una palabra, no entiendo a los "anti". En muchas ocasiones he oido, por ejemplo, que para ser del Atlético de Madrid hay que ser "antimadridista". Pues, francamente, esa aseveración me parece una falta de respeto al propio club colchonero. Parte de los males de un equipo pasan por que la afición esté más pendiente de lo que hace el vecino que de las actuaciones de la escuadra a la que apoyan.
Sin embargo, me parece más inconcebible cuando este tipo de sentimiento anida en los futbolistas, en los profesionales. Y no puedo evitar pensar que se trata de todo un síntoma de debilidad. Hace unas temporadas, cuando el Real Madrid ganaba títulos y caminaba con paso firme por las competiciones que disputaba, los jugadores evitaban pronunciarse sobre el eterno rival. Ante las mismas preguntas de los periodistas, respondían con palabras como "nosotros tenemos que estar a lo nuestro", "en los demás no nos fijamos", etc. No sé si Guti y Mejía buscaban con sus declaraciones acercarse más a un público enfadado con sus futbolistas por tres años consecutivos sin títulos. Si ha sido así, el intento habrá sido baldío porque al respetable no se le convence de esta forma.
El presidente del Barça, Joan Laporta, ha dicho recientemente que si el Real Madrid no existiera habría que inventarlo. Una prueba más de que Real y Barcelona se necesitan mutuamente. Pero a estas alturas conviene no olvidar los tiempos en que Joan Gaspart ocupaba el puesto de Laporta y deseaba todo tipo de males a su eterno rival. Entonces el Real Madrid estaba arriba y el Barça atravesaba una gran crisis. Florentino Pérez, por entonces presidente merengue, dijo de Gaspart que era un gran presidente y Gaspart reaccionó diciendo: "yo no quiero que diga que soy un gran presidente; hubiera preferido que dijera que soy un cabrón". Con el paso del tiempo es sencillo concluir que esas palabras no eran sino todo un síntoma de debilidad e impotencia. Dejemos avanzar el calendario y veamos que pensamos de los comentarios de Guti y Mejía.

1 comentario:

Pepis dijo...

Yo espero que gane el Villareal. Aunque me temo que acabará ejerciendo de "tapado" de las semis en champions. Todos los años hay uno (a veces llegan a la final, como el Leverkusen el año de la novena del Madrid). Suelen hacer muy buenas fases previas y luego al final les suele vencer el peso de la competición.

Este año creia que iba a ser el Olimpique de Lyon...

Espero que el Villareal tenga suerte y aplomo y gane la Champions.