jueves, agosto 02, 2007

La obsesión, peor que el 3-0

Cada pretemporada sucede lo mismo. Tengo la impresión de que es un invento nuevo, como si nunca se hubiera realizado. Y resulta que, con las lógicas diferencias, todas son iguales. Con los mismos comentarios, las mismas negociaciones para lograr los fichajes, las mismas dudas... Comprendo que deben generarse noticias para no aburrir al personal que, aunque se encuentre de vacaciones, necesita algo para llevarse a la boca. Pero los "estallidos de las alarmas" son de nota.
Lo que me parece sorprendente y pudiera llegar a ser alarmante es lo del Real Madrid con Kaká. El peligro es que llegue a convertirse en una especie de obsesión. De momento, en el caso (muy improbable) de que el brasileño llegara a fichar por el equipo blanco, la presión sobre sus hombros sería de tal magnitud que difícilmente podría soportarla. Desde luego, afectaría a su rendimiento. Le afectó a Zidane, un futbolista templado como él solo, y que llegó a confesar que pasó sus primeras semanas en el Madrid sumido en un mar de dudas; él, que aterrizó en Chamartín como el mejor futbolista del mundo, y que a los dos partidos ya estaba siendo silbado por el exigente público del Santiago Bernabéu.
Con vistas a la afición, la directiva madridista se puede mover todo lo que quiera. Pero Kaká no vendrá por una razón muy sencilla, accesible hasta para las mentes más catas: no quiere jugar en el Real Madrid. La última posibilidad del fichaje se escapó cuando la Justicia italiana rebajó la condena contra el Milán por el escándalo de amaño de partidos en el fútbol transalpino, más conocido como Moggi-gate, por la implicación directa del director general de la Juve, Luciano Moggi. El club rosonero no sólo se libró del descenso administrativo (lo que no pudo evitar la Juve, de ahí el espectacular éxodo de sus jugadores: Thuram, Cannavaro, Emerson, Zambrotta, Ibrahimovic... más el entrenador, Fabio Capello, y los que quisieron irse y les cerraron literalmente las puertas, como Mauro Camoranessi), sino que, además, pudo jugar la Champions, con el pequeño inconveniente de tener que disputar la previa, algo que no fue obstáculo para ocho meses después alzar la preciada copa de las orejas grandes en Atenas.
Si el Milán hubiera sido castigado en la misma medida que la Juventus, quizá hoy Kaká vestiría de blanco. Pero con el curso de los acontecimientos, el astro brasileño está tan a gusto en Milán y no ha movido ni un dedo (ni lo moverá próximamente) para dejar el club de Silvio Berlusconi. Muchas veces se ha dicho que los futbolistas tienen la sartén por el mango y que, al final, se acaba imponiendo su voluntad en las negociaciones entre los clubes. Con este precepto en la mano, Kaká no se moverá del Milán.
Por este motivo, me parece absurdo que la directiva del Madrid se obsesione por su contratación. No creo que Ramón Calderón deba permitir que los futbolistas le digan muchas veces "no" al Real Madrid. Ocurre con Kaká y también con Cesc Fábregas. ¿Cuánto tiempo soportará el club las continuas negativas? Quizá dentro de un tiempo, sean ellos los que den el primer paso y entonces corresponderá al Madrid la decisión final.
Pero, hasta ese momento, hay que mirar hacia adelante. El 3-0 de Hannover es un capítulo más de las cíclicas pretemporadas, con la importancia que cada cosa tiene. Pero la obsesión con Kaká sí es negativa, muy negativa. Un factor a corregir cuanto antes.

2 comentarios:

La quinta del Buitre dijo...

Pues muy buen post. Grandes comentarios los tuyos. No se puede el Madrid obsesionar con un jugador, que siendo un fenómeno, tampoco tiene por qué ser el santo grial merengue. De hecho, Capello hizo campeón a un colectivo con peores jugadores que el Barcelona demostrando, cual Florentinato, que los craks sin trabajo, dedicación y ganas no lo son tanto.


Un saludo.

OBRADEK dijo...

Estoy de acuerdo. Con las particularidades que fueran, el Real Madrid ganó la Liga tras una temporada muy complicada. Y el día del alirón frente al Real Mallorca te aseguro que nadie en el Bernabéu echaba de menos a Kaká. En muchas ocasiones, el que triunfa no es el que hace lo más fácil sino el que sabe buscar alternativas y adaptarse a lo que tiene. Gracias por el comentario y perdón por el tiempo que he estado sin escribir. Trataré de compensarlo.