jueves, junio 08, 2006

¿Será el Mundial de Inglaterra?

Inglaterra se presenta en Alemania con buenas sensaciones, con la impresión de que es una magnífica oportunidad para hacer, al fin, un buen Mundial. El cuadro que dirige Sven Goran Eriksson es el eterno aspirante a favorito pero después, en la alta competición, se viene abajo.
El equipo inglés se presenta a la cita mundialista con una interesante plantilla, que no necesita excesiva presentación por ser sus miembros muy conocidos. Cuenta con una de las mejores líneas de centrocampistas del campeonato, basada en dos futbolistas destacados como Gerrard y Lampard, con el complemento de David Beckham. La defensa combina la veteranía de Sol Campbell y Gary Neville con la juventud y solvencia de John Terry y Carragher. Como es habitual en los últimos torneos internacionales, la portería es un punto flaco a tener en cuenta. Desde la retirada del mítico Peter Shilton, los ingleses no han encontrado un guardameta de garantías para afrontar una competición de tanta relevancia. Paul Robinson y David James se disputarán un lugar bajo los palos.
Pero si hay un aspecto que inquieta a Eriksson es el ataque. Toda Inglaterra está pendiente de la recuperación de Wayne Rooney y si el delantero del Manchester United llegará a tiempo para el inicio del torneo. La alternativas pasan por un Michael Owen que sufrió una grave lesión en mitad de la temporada que le tuvo más de cinco meses alejados de los terrenos de juego. Su estado de forma es una incógnita. Mientras, el desgarbado Peter Crouch debuta en una fase final de un Mundial tras la buena temporada realizada en el Liverpool. La historia de Crouch podría ser la base de un buen guión cinematográfico. Con cerca de dos metros de altura y una deficiente coordinación que en ocasiones provocaba la hilaridad del público, el futbolista militaba con poco éxito en las filas del Southampton, un club “ascensor” en la Liga inglesa. Pero Rafa Benítez cambió su vida al apostar por él para el Liverpool y darle la confianza que le habían negado en otros equipos. Crouch ha mejorado en muchos aspectos de su juego, aunque aún luce algunas excentricidades que generan muchas dudas en la afición. Si Rooney no se recupera a tiempo o sólo puede actuar a medio gas, Inglaterra tendrá problemas porque no es un equipo que vea puerta con facilidad.
Otro aspecto que llama la atención en Inglaterra es la apuesta de Eriksson por algunos futbolistas muy jóvenes e inexpertos en este tipo de competiciones. Es el caso del delantero del Arsenal Theo Walcott, un prodigio de velocidad, y del mediocampista del Tottenham Aaron Lennon, clave para explicar la excelente temporada del conjunto londinense.
El mayor rival de Inglaterra en el grupo debería ser Suecia, un equipo claramente dividido en dos: destacado y hasta temible del centro del campo hacia delante pero con carencias en la zona defensiva. Detrás apuestan por zagueros veteranos como Olor Mellberg, viejo conocido de la afición española debido a su paso por el Racing de Santander, y Teddy Lucic. Ambos cuentan con sobrada experiencia en la Premier League. En el centro del campo, Suecia presenta futbolistas con clara vocación ofensiva, como Niklas Alexandersson y uno de sus futbolistas más conocidos, Freddie Ljungberg. Atención también a Kim Kallstrom, una de las perlas cultivadas en el fútbol sueco y muy conocido también en Francia, ya que juega en el Rennes desde 2003. Rapidez y clase definen a un jugador capaz de echarse el equipo a la espalda en momentos complicados.
Arriba, destaca sin duda la presencia de Zlatan Ibrahimovic, delantero de la Juventud de Turín, aunque la temporada que acaba de finalizar no ha sido, precisamente, óptima para él. Pese a medir 1,92 metros es capaz de ser hábil con el balón en los pies. Muy complicado de parar para las defensas rivales, Ibrahimovic es el jugador bandera del equipo sueco, con una réplica interesante en el punta del Brondby danés Elmander. Y para todos ellos, un acompañante de lujo: Henrik Larsson.
El outsider del grupo es Paraguay, dispuesta a dar la sorpresa. Quizá sea un combinado sin la sobriedad de los dos anteriores, pero con jugadores a tener en cuenta. Su centro del campo lo forman Paredes y Montiel, veteranía y juventud que se unen a nombres clásicos en Paraguay como Carlos Gamarra, Delio Toledo y Roberto “Toro” Acuña. Arriba, el peligro llega con acento alemán, de parte de dos jugadores que se sentirán como en casa al militar en la Bundesliga: Roque Santa Cruz, punta del Bayern de Munich, y Nelson Valdez, que milita en las filas del Perder Bremen. Les acompaña el incisivo jugador del Pachuca mexicano Nelson Cuevas, decisivo cuando el reloj se acerca a los últimos minutos del partido. Insisto, a tener en cuenta. No será fácil derrotarles.
Por último, Trinidad y Tobago ha alcanzado ya su meta con la presencia en el torneo, por primera vez en su historia. Ya estuvieron a punto de clasificarse para el Mundial de Italia 90. Entonces, fueron eliminados por Estados Unidos. El veterano delantero Dwight Yorke es su componente más conocido gracias a su paso por el fútbol inglés. En principio, el combinado dirigido por Leo Beenhakker es uno de los más flojos del campeonato, digno representante del desconocido fútbol caribeño, que ya estuvo representado en Francia 1998 por Jamaica, sin mayor historia. Lo más normal es que haga las maletas a las primeras de cambio.

1 comentario:

OZÚ dijo...

¡Hola!

Perdón por el off-topic

Se acerca el mundial y en OZÚ queremos dar nuestra propia visión. ¡Y la de los aficionados! Para eso hemos organizado un pequeño concurso de blogs (http://especiales.ozu.es/el-otro-mundial/el-otro-mundial-concurso-blog.php)para el que, como Luises-garrafoneses, hemos seleccionado algunos de los mejores. Seguro que habrá polémica...
El vuestro es uno de esos seleccionados; nos ha gustado vuestro estilo y que sepáis cambiar de tema de vez en cuando. Y el título. Así que ¡enhorabuena y suerte! El ganador se llevará un video-juego y un balón del mundial. Y sobre todo el lujazo de ser el comentarista del mundial mejor valorado por la afición.

Nada más que desearos mucha suerte y muchos votos.
¡A por ellos (oé)!